Mundo ficciónIniciar sesiónSu ímpetu es tal, que apenas puedo procesar sus palabras, debilitada cedo correspondiendo y dejándome llevar por los sentimientos que llevo contenidos en mi pecho. Nos besamos con desesperación, con ansias, como si cada uno estuviera volviendo a la vida con la danza frenética de nuestras lenguas. No sé cuánto tiempo transcurrió hasta que recuperé la cordura y me separé de su regazo.
— ¿Me ama? ¡Así de fácil! ¡Que lindo! — Aplaudo con petulancia — Llevo semanas sufriendo sus menosprecio







