Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de un fin de semana en el que hicimos todo para recuperar el tiempo perdido, es hora de volver a la cotidianidad. Despierto por el aroma del café recién hecho que se cuela en la habitación y el crujir de mi estómago me recuerda que es hora de comer algo.
Para hacer honesta, no hemos comido bien, es más, casi no hemos salido de la cama. Perdí la cuenta de cuantas veces me hizo suya estos últimos días — Por eso la sonris







