Mundo ficciónIniciar sesiónSigo acostumbrándome a su presencia en mi interior, la sensación es distinta a cualquier otra que haya experimentado antes, siento el calor que me invade y me hace vibrar, no entiendo como algo que en principio es doloroso pueda después ser tan placentero.
Avergonzada cierro los ojos y ladeo mi rostro, no puedo resistir la intensidad de su mirada traspasándome, lentamente se deja caer sobre mi cuerpo y con una de sus manos me obliga a voltear el rostro.







