Mundo de ficçãoIniciar sessãoCierro los ojos, gustosa de recibir el calor del sol e la mañana en mi rostro, luego de unos dìas, finalmente empezaba a sentirme mejor, pero he de admitir que tener a un hombre como Sergey atento a cada una de mis necesidades, es un poco...halagador.
— Aquì tienes, uma limonada de coco, y te traje cerezas — dice Sergey llamando mi atenciòn al sentarse junto a mi en la butaca de la piscina, llo miro con una sonrisa, estaba en traje de baño







