146. Amara
Kathia parece completamente agotada, y evidentemente ha estado llorando, Sergey propuso que nos quedaramos en casa esta noche mientras él sacaba a Ivan y a Igor por un rato, por lo que invité a mi amiga a apsar la noche en casa, especialmente ahora que Ivan estaba teniendo un mal rato al estar separado de Ivan o de mi, mis brazos duelen de tanto cargarlo, si bien he dejado de entrenar con Sergey y de hacer mis terapias, los temblores en mis manos a causa de los nervios, me hacían sentir cansad