142. Amara
Cuando Sergey regresa, luce agotado, pero su rostro se ilumina rápidamente al ver a Iván en mis brazos. Se acerca luciendo contento y toma mi rostro entre sus manos, besándome con fuerza, su respiración está ligeramente agitada, el beso me sorprende y me roba el aliento, por lo que no puedo evitar mirarlo con curiosidad cuando se separa de mi
- ¿A qué vino eso?- pregunto, Iván se pasa rápidamente a los brazos de su padre, abrazándolo con fuerza como si no lo hubiera visto en meses, dando palmad