Capítulo 41.
Heaven
No tuve otra opción que levantarme y seguirle el paso a Alexandre, pues bien sabía que si yo me atrevía a decir que no iba a armarse un tremendo escándalo y que le daría a la gente más razones para seguir hablando de mi vida y mis relaciones amorosas. Él me guio hasta el lugar en el que se encontraba todos los implementos de limpieza, prácticamente, como decir que el llamado armario del conserje.
—¿Para qué me has traído hasta acá? —Enarqué la ceja, como símbolo de lo desconcertada que e