Epílogo.
Querida Heaven,
Hoy, 16 de agosto de 2022, he escrito una carta para ti, mientras te veía dormir durante nuestras vacaciones en Canadá.
Eres el amor de mi vida, mi cielo estrellado y es increíble que me haya dado cuenta de ellos desde el primer momento en que te vi. Nunca imaginé que el subir a la terraza del hotel que le pertenecía a mi familia, sin ser esa la primera vez que lo hacía, iba a conocer a la mujer que iba a darme la mejor parte de mí.
Cada vez que te veo, vuelvo a enamorarme de