Capítulo 10.
Alexandre
Entré a mi oficina mientras suspiraba acompañado de mi hermano. Quería entregarle a Heaven el obsequio que le había comprado al estar en el viaje el cual consistía en un hermoso anillo de plata y un enorme ramo de flores violetas.
—Ahora que ya estamos tú y yo completamente solas, supongo que deberíamos terminar la conversación que tenemos pendiente desde Bélgica —me miró fijamente.
—Pensé que ya habías olvidado todo este asunto...
—Bueno, ¿Y es que cómo podría olvidarme por completo