Hace un puchero y se cruza de brazos, la conversación se ha dado por terminada y mejor para mí, así no tendré que lidiar con ella y su infinidad de preguntas. Al estar más tranquilo, por fin puedo relajar un poco los hombros, he tensado demasiado los músculos y no me había percatado de ello hasta ahora.
Salimos del templo y nos encontramos con enorme campo abierto, a los costados se puede ver el bosque y enfrente de nosotros, muy a la distancia, se alcanza a ver un templo rodeado de enormes pil