Preparamos nuestras cosas y nos dirigimos hacia la salida del asentamiento, como era lógico, mis cuñados no se han podido levantar temprano para despedirnos ya que han pasado gran parte de la noche dándose cariño, mejor para mí, no podría haber evitado ponerme roja.
Siguiendo con nuestro camino, nos encontramos con algunos acechadores, que son abatidos rápidamente, todos ellos cascarones. Mi abuelo llama a su familiar y le pide que observe desde el aire; su familiar es una impresionante águila,