—Ya sabes... digo.... es que... — Cada vez me cuesta más hablar. —Nosotros nunca lo hablamos, sólo... dejamos que el momento se dé y.… mencionarlo ahorita... es...
Acerca sus labios a mi oído y susurra suavemente “Dilo Donna” de una forma tan sensual que siento que me derrito entre sus brazos. Estrecho más mi cuerpo contra el suyo, las ansias empiezan a quemarme el cuerpo y un calor insoportable me empieza a envolver.
—¿No te molesta que te despierte para...? — Atisbo la mirada hacia él de form