—No… Mi Alfa… —susurró Tabitha con voz temblorosa— No necesito más poder, ni un cargo diferente. Eso podría poner en problemas la posición de Beta Aiden —dijo, mirando de reojo a Aiden a distancia—. Prefiero seguir como estoy y… Solo pedirte algo.
—Habla. Si está a mi alcance, te lo concederé.
Ella se acercó lentamente a Rezef, deteniéndose justo frente a él, tan cerca que podía sentir su respiración.
Ella posó su mano en el pecho de Alfa Rezef, acariciándolo lentamente, mientras lo mir