Capítulo 260: No me dejes sola aún...
La tarde de ese mismo día.
En la habitación de Tabitha. Esa hembra de larga cabellera negra lacia, despertó en su cama, usando una ligera bata de dormir, se vio llena de parches de tela blancos, y un aroma a hiervas medicinales en su habitación, que provenían de la mesita de noche.
—Hasta que por fin despiertas —la voz de un hombre lobo conocido, resonó a distancia.
Él se encontraba sentado en una silla, a unos metros de la cama de Tabitha.
Ella lentamente comenzó a sentarse, parpade