Capítulo 198: Fragmentos completos.
Finalmente, después de unas horas, llegaron a un claro donde la luz de la luna brillaba con mayor intensidad, creando un espacio sagrado en el bosque.
—Gracias por estar a mi lado, Aeron. Sé que esto no es fácil para ti… —susurró ella con intensidad.
—Siempre estaré aquí para ti, Reina. Eso nunca cambiará —le respondió Aeron, y por un momento, la tensión entre ellos se disipó.
Finalmente, se encontraron ante el territorio del templo, un lugar que había sido sagrado desde tiempos antiguos