Capítulo 167: Suprimiendo nuestro deseo.
Alfa Rezef atrajo hacia él con fuerza a esa hembra, hundiendo su mano entre el cabello pelirrojo y largo de Maray, mientras devoraba sus labios carnosos y rojizos con gran ferocidad.
Esa hermosa hembra le correspondió con la misma intensidad, aferrándose a los anchos hombros de ese imponente hombre lobo, sintiendo como si una descarga eléctrica recorriera todo su cuerpo.
Sus lenguas se encontraron en una cálida y húmeda danza sensual, explorándose y saboreándose mutuamente.
—Ah~ Rezef~ —M