—¡Al fin viernes! —Merlín alzó los brazos, emocionado—. ¿A dónde iremos? ¿hoy toca disco?
—Merlín, acabamos de llegar de treinta y seis horas de guardia, ¿De verdad quieres salir?
El vampiro miraba a su amigo como si de un loco se tratara. Las horas de pasantía en los hospitales eran demasiadas, pero para el mago parecían solo minutos sin dormir.
—Judas, eres un Vampiro. ¿cómo es que estas tan cansado?
Buena pregunta. Judas no había caído en cuenta de ello. En tal caso seria el mago quien estarí