—¡Kyra!
La morena de trenzas largas corrió por toda su casa en busca de su hermana mayor, quien estaba en el estudio de su padre hablando muy tranquilamente con este.
—¿Por qué gritas tanto Kyla?
El hombre de tez morena observó a la mas pequeña de sus hijas con curiosidad pues se encontraba saltando con una felicidad contagiosa. En sus manos llevaba su teléfono, el cual le mostró a Kyra, su hija mayor.
—¿Si entramos?
—¡Si!
Ahora las dos gritaban y saltaban. El hombre las miró con mucha más conf