—¿Crees que con toda esta comida el humor de KC mejore? —comentó Agony, mirando con asombro la gran mesa repleta de platos como si estuvieran a punto de celebrar un banquete.
—No lo sé, pero sé que algo hará —contestó Hope, sonriendo al pensar en el voraz apetito de KC. La conocía lo suficiente como para saber que ese pequeño gesto la conmovería, al menos un poco.
—Todo huele delicioso —soltó la bruja, tomando un par de papas fritas y probándolas con satisfacción—. Tu comida nunca decepciona.