Capítulo 122
―¿Qué haces? ―Corrió a ella al verla aferrada a la puerta y sangrando por la nariz. ―¡Debiste quedarte sentada! ―La tomó en brazos y la llevó a la habitación para acostarla y limpiarle la sangre, ahora tose hasta parecer ahogarse. ―No debiste esforzarte, yo jamás me alejaría de ti. ―Comenzó a limpia
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Blanca RiosAy amor! sean felices Enola y Tanok, van sobreviviendo difíciles pruebas y eso debe recomoesarles, ya!!!
Vanessa SalgueroOjalá encuentren pronto la cura para Enola...
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