Narra Akio
Hace un poco más de un mes que una mujer me obsesionó como ninguna antes.
Jamás me había importado una, solo eran folladas de una noche o nada, pero no con ella.
En el momento en que la vi ignorar el tamaño y el poco prestigio que mi luchador había ganado, supe que ella sería mi más grande obsesión.
Y cuando se consagró ganadora lo confirme.
Sería la perfecta reina de la Yakuza, solo había un problema para eso, yo ahí no soy el líder, y mi madre que no sé cómo sé enteró de ella,