Al servicio del vampiro
Al servicio del vampiro
Por: Fany
CAP 1

Anabel.

Estoy sentada en el avión de tercera clase afortunadamente me tocó cerca de la ventanilla, voy viendo las nubes pasar a mi lado y no puedo creer que vaya al otro lado del mundo solo para ver a mi abuela espero poder llegar a tiempo ya que la carta que encontré entre las pertenencias de mi madre  hace algunos días, dice que esta enferma y yo en realidad pensé que desde hace años había fallecido, nunca la he conocí ya que mi madre y ella se separaron hace años nunca supe en verdad porque se separaron, mi madre me trajo a México en cuanto nací al pasar los años me di cuenta de que algo no estaba bien se volvió más callada, reservada, siempre estaba triste y después se encontró a esa mal nacido que la llevó a la desgracia total, al recordar un poco mi pasado doy un largo suspiro y un pesar se instala en mi pecho es normal sentir tristeza al recordar un pariente que a falleció, nunca fue una excelente madre pero supongo que me mantuvo con vida espero encontrar a mi abuela con vida así tendría un pariente con el cual pasar mis días, no siempre estar sola y rodeada de cadáveres, soy un largo suspiro y reclino mi asiento hacia atrás  cierra los ojos para intentar dormir un poco aunque en el fondo se escucha el llanto de un bebé y alguien que tiene una horrible tos, maldición debería de tomarse un jarabe, al final el cansancio me gana y caigo en los brazos de Morfeo.

Me despierto con un susto ya que escuchó el altavoz del avión no entiendo nada de lo que acaba de decir pero como veo que las personas están tomando sus pertenencias y el avión no se mueve supongo que nos acaba de avisar que podemos bajar del avión, tomo mi maleta personal y después de pasar con nervios la aduana del aeropuerto por ciertos objetos que traigo en mi maleta pero gracias a Dios no se han dado cuenta de lo que traigo conmigo, aunque viaje al otro lado del mundo no puedo dejar totalmente mi pasado atrás y ciertos hábitos que se han arraigado en mi, me guste o no ya son parte de mi persona pero tengo la esperanza de no tener que volver a hacer ese trabajo, salgo del aeropuerto y veo los taxis no entiendo nada absolutamente nada de lo que dicen los letreros, doy un largo suspiro y saco de nuevo la carta de la abuela y agradezco a dios que la abuela sepa escribir en español a la perfección veo la dirección de la carta del hospital donde se supone que está mi abuela, me subo a un taxi y creo que el chofer me acaba de preguntar que si a dónde quiero ir, le doy el papel y le señaló la dirección el siente y comienza la marcha, miro el lugar y no se mira nada feo este pueblo llamado Peredelkino, hay lindas casas y un hermoso bosque se ve tras de ellas hay algunas cosas que parecen del siglo pasado, al final llegamos al hospital y el chofer me dice algo solo me le quedó viendo ya que no entendí qué es lo que me acaba de decir le doy una sonrisa, el saca un papel y anota algo me lo enseña y por fin entiendo qué quiere que le pague le doy el dinero y me bajó del taxi, entró al hospital se ve caro y fino tal vez mi abuela sea una ricachona, me dirijo a la recepcionista y después de un rato de torpezas por fin encuentran a alguien que hable español es un joven enfermero de mi estatura.

-Disculpe joven se encuentra aquí la señora Natacha Arkasha es mi abuela y recibí esta carta donde dice que está enferma.

-Disculpe señorita pero la señora Natacha falleció hace algunos días.

Al escuchar eso siento mucha tristeza bajo la mirada al mostrador, doy un suspiro pesado al saber que no pude conocer a mi abuela vuelvo a ver al joven.

-Dónde se encuentra su cuerpo o qué tengo que hacer para llevármela.

-Es muy penoso decirle esto pero no tenemos su cuerpo después de su fallecimiento su cuerpo desapareció.

-Que como que desapareció, no pudo haber se parado e irse caminando por su propia cuenta.

-Tranquilícese señorita lo que queremos decir es que no sabemos quién se lo llevo, no tenemos registrado de quién se la ha llevado.

-Qué no tienen cámaras de seguridad.

-Sí pero jamás se ve el rostro de la persona que se llevó el cuerpo.

-Entonces no saben su nombre, ni adónde se la haya llevado.

Me estoy comenzando a frustrar y a desesperar doy un suspiro muy largo y me pasó la mano por el cabello.

-A ver déjeme a ver si entendí mi abuela estuvo hospitalizada con ustedes falleció y ustedes le entraron el cuerpo a un desconocido y no tienen registros de nada.

-Pero aquí tenemos la dirección de la casa de su abuela si de algo le sirve, tal vez algún vecino conozca al hombre que se la llevó, tiene el cabello claro.

El enfermero me anota la dirección en un papel que el arrebato con mucha molestia debo intentar calmarme ya que vine a este lugar apartado para intentar cambiar mi futuro y dejar atrás mi pasado y para eso debo de cambiar un poco mi personalidad intento esforzar una sonrisa.

-Muchas gracias y discúlpame por favor por el ataque de ira que tube.

-No descuide.

Salgo de ahí maldiciendo mentalmente, m*****a gente incompetente y estúpida, busco otro taxi me subo y le doy el papel con la dirección, se me hace el camino más largo de mi existencia o será que estoy impaciente me lleva a un lugar demasiado apartado y me estoy comenzando a poner nerviosa, tal vez no me lleve al lugar que le di y me lleve otro lugar para hacer sabe qué cosa, meto mi mano a mi maleta más pequeña que está a mi lado y tomo discretamente una navaja de doble filo que traigo allí, la escondo en la manga de mi abrigo preparándome por si hace algún movimiento entramos a una vereda por el bosque y por fin se detiene frente a una casa de color blanco y azul de dos pisos con muchas ventanas y parece una casa de revista, le pago al hombre y me bajo casi en cuanto cierro la puerta el arranca dejándome sola, pero qué diablos le pasa a ese hombre, me doy la vuelta y camino hacia la puerta de la casa tocó un par de veces y no contesta nadie, no se oye ruido de algún televisor ni nada por el estilo, supongo que no hay nadien volteo hacia los lados y me maldigo a mí misma por no haber hecho que taxista me esperara ya que no se ven casas en ningún lado ni vida, podría abrir la puerta ebirrumpir en la casa pero tal vez vive alguien más en la casa y solamente no estén así que me recargo en la puerta y me pongo los audífonos para escuchar un poco de música, solo me concentro en el bosque que se encuentra enfrente de mí se mira espeso lleno de vegetación y hay un jardín que se ve algo descuidado, siento que alguien abre con rapidez la puerta de la casa y no tengo tiempo de sujetarme de nada y caigo para atrás, miro hacia arriba y veo un hombre con un pantalón y camisa de vestir, tiene el cabello blanco largo y unos ojos azul turquesa que son realmente hermosos, es bastante guapo, me dice algo pero no le comprendo aclaro mi garganta y le doy una sonrisa.

-Disculpe no le entiendo.

El hombre se me queda viendo muy detenidamente y yo igual siento una calidez en el pecho y que mis mejillas arden, hace mucho que no miraba a un hombre tan guapo, bueno uno que estuviera con vida.

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