Despierto por molestos toques en la puerta, abro mis ojos con lentitud y la luz que entra por la ventana me recibe de forma automatica.
-¿Qué?- pregunto y me doy cuenta que mi voz sale más gruesa que de costumbre.
La puerta se abre revelando a la persona que me jodio la mañana y me despertó.
Miro a mi alrededor y el aroma a lavanda me llega a las fosas nasales haciendo que me levante rápidamente.
-Por fin despiertas, hoy cambie a algunos hombres por dejar su puesto ayer, ¿Lo notaste o estab