Además de salir a cobrar el alquiler con su esposo, pasaba el día estudiando técnicas de belleza, ¿cómo no iba a estar joven, hermosa y a la moda? Talia, con sus palabras, había tocado directamente su punto débil.
—Vengan, papá y mamá, déjenme presentarles a mis compañeros, ¡mis camaradas de trinchera!
Lucía había estado observando a Helio desde que apareció. Este era el mayor patrocinador de su laboratorio —no sería exagerado decir que la mitad de los ladrillos y tejas fueron comprados con su d