La pantalla LCD se hizo añicos al impacto, quedando completamente irreparable. Los padres de ambas familias llegaron tarde a la escena —primero regañaron severamente a sus hijos y luego se disculparon con Sergio. A primera vista, parecían mantener las formas y la cortesía.
Sin embargo, al analizar bien sus palabras...
—Sergio, de verdad lo sentimos mucho, pero como ahora te va tan bien y un televisor no es tan caro, no debería ser gran cosa, ¿verdad?
—Los niños son así, siempre andan rompiendo c