La voz al otro lado solo dijo: —Mantén tu boca cerrada. No digas lo que no debes, o no tendré problema en ayudarte a callarla.
Colgó inmediatamente después.
El conductor sostenía el teléfono con las manos, su espalda completamente empapada de sudor.
...
Al caer la noche, Mateo permanecía inmóvil frente al ventanal.
Observó cómo el sol se hundía lentamente, mientras el cielo era gradualmente cubierto por la oscuridad, y las sombras crecían descontroladamente en rincones desconocidos.
Cuando la no