'Yiran... Yiran…’.
'¿Por qué es que todo lo que puedo pensar en este momento es su nombre, rostro y voz?’.
‘¿Por qué el hecho de que ella no me ama y no me quiere me desespera tanto?’.
¡Él estaba tan desesperado como un hombre ahogándose que pierde su último salvavidas!
¡Dolía… tanto que él apenas podía respirar!
Se escuchó el sonido de la puerta al abrirse y se oyeron pasos acercándose. Luego, había sonidos de cosas que se estaban bajando.
‘¿Ella ha vuelto?’. Ella salió a buscar medicinas