Ella lo miraba y caía en trance por un momento como si estuvieran incomparablemente cerca. Sin embargo, al momento siguiente, sus ojos parecieron volver a su forma habitual de intentar desesperadamente alejarse de él.
Lo que era diferente del pasado era que ahora parecía ser una lucha.
Por un momento, no supo cómo responderle. Su rostro se puso cada vez más rojo bajo su mirada.
"¿Por qué no me miras? ¡Quiero que me mires, Hermana!". Se inclinó cerca de ella mientras hablaba. Era como si su vo