—¿Alguien?
—No es apropiado que yo te ayude a cambiarte de ropa, así que he encontrado a una criada para que lo haga —dijo Gu Lichen.
Zhong Keke dio un suspiro de alivio y en secreto se rio de sí misma por pensar demasiado. “Por supuesto, Gu Lichen le pediría a la criada que me ayudara a cambiarme de ropa. Después de todo, es lo más razonable”.
—No dije ni hice nada inapropiado después de emborracharme ayer, ¿verdad? —preguntó tras dudar un poco.
Por alguna razón, pensó en el beso de ano