Zhuo Qianyun no pudo evitar levantar la mano ligeramente para estirarla hacia su camisa, queriendo ver cómo estaba su herida.
A pesar de que sabía que tenía doctores y enfermeras atendiéndolo y que su herida seguramente sanaría bien, ella no pudo evitar sentir la necesidad de echar un vistazo.
'Una mirada. Solo una mirada’.
Se dijo a sí misma y procedió a desabotonar su camisa hasta que pudo abrirla suavemente para ver su costilla derecha, la cual estaba debajo de su pecho...
Ella vio una he