Yi Jinli puso las manos de ella debajo del grifo y tomó el jabón para lavarle las manos. Le lavó las manos una y otra vez como para enjuagar todo rastro, olor y calor que Gu Lichen había dejado en sus manos...
Ling Yiran intentó retirar sus manos del agarre de Yi Jinli, pero fue en vano.
Ella no tenía idea de cuántas veces él le había lavado las manos, pues le empezaron a doler. "Yi Jinli, detente. ¿Qué quieres?".
Él cerró el grifo, tomó la toalla que estaba cerca y le secó las manos con cuid