—Ahh... Felicia...
Kyle dejó escapar una respiración pesada, casi como un gemido contenido.
Con una última embestida, su cuerpo se tensó de golpe antes de derramarse dentro de Felicia.
Bajó la cabeza, respirando con dificultad. Su cuerpo temblaba por las secuelas del orgasmo. Luego Kyle salió de ella y se dejó caer sobre la cama.
Felicia estaba agotada después de perder la cuenta de cuántas veces había llegado al clímax. Kyle había estado insaciable, negándose a detenerse hasta quedar por co