El corazón le dio un vuelco a Fiorella, la impresión fue tan fuerte que hubo de sentarse en la esquina de la cama para evitar caer al suelo, la cabeza le dio vueltas y le faltó el aire, se sintió terrible, culpable, cómplice y una mala persona por haber tardado tanto en buscar a Allegra como debió desde el principio.
Se emocionó por saber que era abuela, las lágrimas comenzaron a surcar sus mejillas y la emoción se instaló en su pecho, pensar que había un pequeño retoño sangre de su sangre, por