Justo en ese momento, un movimiento a su lado lo sacó de sus pensamientos.
Skylar se estiró lentamente y abrió los ojos.
Al principio, una suave sonrisa apareció en sus labios. Pero pronto se desvaneció, reemplazada por una expresión de shock e incredulidad.
—Reece, ¿qué pasó anoche? ¿Qué me hiciste? —La voz de Skylar temblaba de miedo, y sus ojos se abrieron con confusión mientras se aferraba a la sábana contra su pecho.
Al ver su angustia, una ola de remordimiento invadió a Reece. El peso de