Bianca se sonrojó al leer el mensaje de Dave. Con tono juguetón, le respondió:
—¿Y cómo piensas recompensarme?
Su respuesta fue segura:
—Haré lo que quieras. Soy el mejor hombre que has conocido. Esta noche me aseguraré de que te sientas increíble en la cama.
Sus mejillas se encendieron aún más.
—¡Ya basta! —escribió rápido.
Pero a pesar de sus palabras, una calidez y felicidad llenaron su corazón.
Más tarde esa noche, Bianca se sorprendió al ver las luces encendidas al llegar a casa. Al ent