Su mente divagaba, y sus ojos se desviaban sin querer.
¿Podría ser Bianca?
Había notado cómo Blake trataba a Bianca de forma distinta, aunque no estaba segura.
Y sin embargo… Bianca ya tenía novio.
Reese apretó con fuerza el dobladillo de su vestido.
Sus sentimientos, que ni siquiera había logrado expresar, de pronto se sentían inútiles.
Una tristeza profunda le llenó el pecho y luchó por contener las lágrimas.
Desde el asiento trasero, Bianca escuchó la conversación.
La confesión de Blake la h