Ruby tomó la mano de Bianca con una de las suyas y la de Blake con la otra, juntando sus manos.
Bianca se sorprendió y, de manera instintiva, quiso apartarse, pero Ruby las sostuvo con fuerza.
Ruby miró a Blake y Bianca, sus ojos llenos de esperanza y preocupación.
—Ustedes dos tienen que estar bien. No terminen como sus madres…
Blake, mirando confundido, preguntó:
—Ms. Garcia, ¿sabes qué le pasó a mi mamá?
De repente, Ruby se dio cuenta de que había dicho demasiado. Sus labios temblaron