—Tú fuiste quien le dio el medicamento a Reese. Si no lo hubieras hecho, nada de esto habría pasado. ¿Y cómo puedes estar tan segura de que tu medicina era segura? ¡Tal vez el problema era lo que tú le diste! —disparó Stacey, con los ojos encendidos.
Bianca sonrió con desprecio, sin inmutarse ante el intento de Stacey de hacerla sentir culpable.
—La calidad de mis medicamentos no es algo que tú debas juzgar. Para eso está la FDA.
—Bianca, ¿de verdad puedes ser tan fría? ¿Vas a llevar esto hast