Bianca permaneció imperturbable mientras levantaba otra foto. Mostraba a Haris besando a Stacey en la puerta de su apartamento, llevándola adentro con la mano sobre sus nalgas.
Un fuerte golpe resonó en el salón. Peter le había dado una bofetada a Stacey en la cara, lo que hizo que su mejilla se hinchara al instante.
Peter la miró con los ojos inyectados en sangre, sin mostrar ningún remordimiento.
—¿Cómo pudiste engañarme? —gruñó Peter peligrosamente.
—¡Peter, no es verdad! ¡Ella está mintiend