Si Brandon no hubiera visto a Dave abrazar a Bianca antes, habría pensado que era completamente indiferente al encanto de las mujeres.
Sintiendo la tensión en la habitación, Brandon ya no pudo soportarlo. Se levantó del sofá y los miró a ambos con atención.
—No me digan que me invitaron solo para fumar y beber —dijo, presionando por una respuesta.
Michael apagó su cigarrillo, apoyando la barbilla en su mano con una sonrisa pícara.
—Brandon, Dave tiene algo que preguntarte. Me envió a buscarte.