~Khemos~
Mis labios se torcieron hacia un lado en un gesto de desaprobación mientras fulminaba con la mirada a Kael, quien no solo se había negado a tocar la puerta antes de entrar, sino que seguía parado en el umbral observándonos, en lugar de marcharse tras haber interrumpido el momento.
La expresión en su rostro era lo peor de todo. Parecía como si su mundo se estuviera desmoronando frente a sus ojos y no pudiera asimilarlo.
—¿Por qué no tocaste? —le espeté con los ojos entrecerrados, rompie