~Sabrina~
Seguía esperando a que el mudo Khemos dijera algo.
Era gracioso verlo sudar. Puede que no viera el sudor visible, pero sabía que estaba sudando por dentro.
Tenía las manos en la cintura mientras miraba a su alrededor robándome breves miradas de vez en cuando.
Había algo en toda su actitud que me dejaba sintiéndome excitada, tímida e incómoda al mismo tiempo.
Verlo alterado se suponía que debía darme un impulso de confianza y hacerme sentarme erguida con la cabeza en alto, pero ocurrió