Capítulo 38
Punto de vista de Mara
La palabra «Buena suerte» al final del mensaje me golpeó como un tren con los frenos fallidos que se precipita hacia una zanja, decidido a arrasar con todo a su paso.
Parpadeé varias veces, con la esperanza de que aquel extraño mensaje se desvaneciera, pero no fue así. Aquellas palabras tenían más significado del que debían tener.
Dejé caer el teléfono sobre la mesa y me froté las palmas sudorosas contra la bata. Una señal evidente de que mi nerviosismo había