Mundo de ficçãoIniciar sessão—No, claro que no —dijeron al lado mío.
Antes de que diera el mayor grito de mi vida, sus manos taparon mi boca. Mi corazón estaba latiendo a toda prisa.
¿Acaso era estúpido?
Me solté de inmediato y lo empujé.
— ¿Quieres matarme del susto? —reproché—. ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? Lárgate.
—Dos hombres en un mismo d&i







