Carla dejó la ropa interior metida entre los pantalones de Max en el suelo. Gruñó, se dio media vuelta y se devolvió por donde había venido, caminando de prisa hacia el área de ascensores, pasando frente al botones, quien elevó sus cejas al notar la enervación de la inquilina.
Maximiliano entonces se dedicó a recoger el resto de las cosas aún muerto de risa, tratando de calmarse y siguiendo adelante. Cuando estuvo a punto de cruzar hacia la derecha, vio a B.J, quien se levantaba de una de las b