Punto de vista de Carter
Ya estaba de pie junto a mi cama la mañana siguiente, con una botella de lubricante en la mano. Hazel y el tío Matt iban a entrar en cualquier momento, respondiendo al mensaje que les había enviado.
—Los dos, subid a la cama. A cuatro patas, muslos bien abiertos y separados —ordené en cuanto aparecieron en la puerta, completamente desnudos tal como les había indicado.
—¿Qué… qué tienes planeado? —preguntó Hazel, con los labios de su coño ya brillando de humedad.
El tío