Punto de vista de Sofía
Me llamaban la niña mimada de la nación. La que tenía más contratos publicitarios.
Besaba bebés en las mejillas, iba a galas benéficas, siempre a la iglesia todos los domingos con mi familia conservadora.
La que mis "amigos" conocían como la mojigata. La que se sonrojaba con sus chistes groseros y obscenos y sus aventuras sexuales.
Pero cuando la ciudad duerme, me convierto en otra persona. Por la noche me conocen como Sombra, la puta de uso libre.
Nix, Bella, Jade y Emm