JACKSON
Todo estaba cambiando.
Había pasado las últimas dos décadas construyendo una vida entre humanos: negocios, poder, riqueza. Había aprendido todos los trucos necesarios para reinar en un mundo que ni siquiera sabía lo que yo era en realidad. ¿Y ahora? Ahora había regresado a un reino que apenas reconocía, entre una familia que me había sido negada, observando cómo el destino tejía una historia de la que no estaba seguro de querer formar parte.
Apoyé el codo en la barandilla del balcón del