JADEN
Detecté el olor a fuego antes de poder verlo.
Ese característico aroma a carbones ardientes, el rico almizcle de humo de dragón… me envolvió como un calor rancio, una chispa que se encendió en mi vientre. Por un momento, me pregunté si lo habría soñado, si tal vez mi anhelo me había jugado una mala pasada con la nariz.
Kael había sido un guardián, pero mucho más que eso. Había sido mi ancla, mi verdugo, mi salvador… todo en uno.
Todavía recuerdo el primer día que me planté frente a él, un