LILITH
No……
Grité de agonía y conmoción mientras veía cómo la fuerza vital de Serenia se escapaba. ¿Por qué? Había estado disculpándome y suplicándole a Hailey… ¿por qué me hacía esto?
Se había ido.
Mi bebé. Desaparecida como el viento, sin dejar rastro alguno.
Las paredes se agrietaron bajo la fuerza de mi magia mientras oscilaba entre la razón y la locura, arrancando libros de las estanterías y haciendo añicos el cristal con un movimiento de muñeca. Isaiah estaba en la puerta, impotente y sil